miércoles, 12 de abril de 2023

CAPÍTULO 24. CORINTO.

Basado en Hechos 18:1-18. 

DURANTE EL PRIMER SIGLO DE LA ERA CRISTIANA, Corinto era una de las ciudades principales, no sólo de Grecia, sino del mundo. Griegos, judíos, romanos y viajeros de todos los países, llenaban las calles, empeñados afanosamente en los NEGOCIOS y los PLACERES. Era un gran centro comercial, situado a fácil acceso de todas partes del Imperio Romano, un lugar importante donde establecer monumentos para Dios y su verdad. 

ENTRE LOS JUDÍOS que se habían establecido en Corinto, se contaban Aquila y Priscila, quienes más tarde se distinguieron como fervientes obreros de Cristo. Al reconocer el carácter de esas personas, Pablo "posó con ellos."

EN EL MISMO COMIENZO DE SUS LABORES En Este Centro De Tránsito, Pablo vio por doquiera serios obstáculos al progreso de su obra. 

LA CIUDAD estaba casi completamente entregada a la idolatría. Venus era la deidad favorita; y con el culto de Venus se asociaban muchos ritos y ceremonias desmoralizadores. 

 LOS CORINTIOS habían llegado a destacarse, aun entre los paganos, Por Su Grosera Inmoralidad. Parecían pensar o preocuparse poco fuera de los placeres y alegrías frívolas de la hora. 

AL PREDICAR EL EVANGELIO EN CORINTO, El Apóstol Siguió Un Plan Diferente Que En Atenas. Mientras estuvo en ese lugar, trató de adaptar su estilo al carácter de su auditorio; trató de hacer frente a la lógica con la lógica, a la ciencia con la ciencia, a la filosofía con la filosofía. Al pensar en el tiempo así usado, y darse cuenta de que su enseñanza en Atenas había producido sólo poco fruto, DECIDIÓ seguir otro plan de acción en Corinto, en sus esfuerzos por cautivar la atención de los despreocupados 199 e indiferentes. 

RESOLVIÓ EVITAR TODAS LAS DISCUSIONES y argumentos complicados, y no "saber algo" entre los corintios, "Sino A Jesucristo, Y A Éste Crucificado." Iba a predicarles, no "con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del Espíritu y de poder."(1 Cor. 2:2,4). 

JESÚS, A QUIEN PABLO estaba por presentar ante los griegos de Corinto como el Cristo, era un judío de humilde origen, criado en una ciudad proverbial por su iniquidad. Había sido rechazado por su propia nación, y crucificado al fin como malhechor. 

 LOS GRIEGOS creían que se necesitaba elevar al género humano; pero consideraban el estudio de la filosofía y la ciencia como el único medio capaz de lograr la verdadera elevación y honor.

 ¿Podría Pablo Inducirlos A Creer Que La Fe En El Poder De Este Obscuro Judío Elevaría Y Ennoblecería Toda Facultad Del Ser Humano? 

EN EL PENSAMIENTO DE LAS MULTITUDES QUE VIVEN HOY, la cruz del Calvario está rodeada de sagrados recuerdos. Se relacionan con las escenas de la crucifixión sagradas asociaciones. 

PERO EN LOS DÍAS DE PABLO, la cruz se consideraba con sentimientos de repulsión y horror. El ensalzar como Salvador de la humanidad a uno que había muerto en la cruz provocaría naturalmente el ridículo y la oposición. Pablo sabía bien cómo sería considerado su mensaje tanto por los judíos como por los griegos de Corinto. "Nosotros predicamos a Cristo crucificado ­confesó él,­ a los Judíos ciertamente tropezadero, y a los Gentiles locura." (1 Cor. 1:23).

 ENTRE SUS OYENTES JUDÍOS había muchos a quienes encolerizaría el mensaje que él estaba por proclamar.

Y A JUICIO DE LOS GRIEGOS, sus palabras serían absurda locura. Sería considerado mentalmente débil por tratar de mostrar cómo la cruz podría tener alguna relación con la elevación del género humano o la salvación de la humanidad. 

PERO PARA PABLO, LA CRUZ ERA EL ÚNICO OBJETO DE SUPREMO INTERÉS. Desde que fuera contenido en su carrera de persecución contra los seguidores del crucificado Nazareno, no había 200 cesado de gloriarse en la cruz. 

En aquel entonces se le había dado una revelación del infinito amor de Dios, según se revelaba en la muerte de Cristo; y se había producido en su vida una maravillosa transformación que había puesto todos sus planes y propósitos en armonía con el cielo. 

Desde aquella hora había sido un nuevo hombre en Cristo. Sabía por experiencia personal que una vez que un pecador contempla el amor del Padre, como se lo ve en el sacrificio de su Hijo, y se entrega a la influencia divina, se produce un cambio de corazón, y Cristo es desde entonces todo en todo. 

 EN OCASIÓN DE SU CONVERSIÓN, Pablo se llenó de un vehemente deseo de ayudar a sus semejantes a contemplar a Jesús de Nazaret como el Hijo del Dios vivo, poderoso para transformar y salvar. Desde entonces dedicó enteramente su vida al esfuerzo de pintar el amor y el poder del Crucificado. Su gran corazón simpatizaba con todas las clases sociales. "A Griegos y a bárbaros ­declaraba,­ a sabios y a no sabios soy deudor." (Rom. 1:14).

 EL AMOR POR EL SEÑOR DE GLORIA, a quien había perseguido tan implacablemente en la persona de sus santos, era el principio propulsor de su conducta, su fuerza motriz. Si alguna vez su ardor en la senda del deber flaqueaba, una mirada a la cruz y al asombroso amor allí revelado, bastaba para inducirlo a ceñirse los lomos de su entendimiento y avanzar en la senda de la abnegación.

 CONTEMPLAD AL APÓSTOL PREDICANDO EN LA SINAGOGA DE CORINTO, razonando de las escrituras de Moisés y los profetas, y conduciendo a sus oyentes al advenimiento del Mesías prometido.

ESCUCHAD mientras explica claramente La Obra Del Redentor Como El Gran Sumo Sacerdote de la humanidad: el que por el sacrificio de su propia vida había de expiar el pecado una vez por todas, y emprender entonces su ministerio en el santuario celestial. Se hizo entender a los oyentes de Pablo que el Mesías cuyo advenimiento habían anhelado, había venido ya; que su muerte era la realidad prefigurada por todas las ofrendas de los sacrificios, Y QUE SU MINISTERIO en el santuario celestial 201 era el gran objeto que arrojaba su sombra hacia atrás y aclaraba el ministerio del sacerdocio judío. 

PABLO TESTIFICÓ "A LOS JUDÍOS QUE JESÚS ERA EL CRISTO." Por las Escrituras del Antiguo Testamento, mostró que de acuerdo con las profecías y la expectación universal de los judíos, el Mesías iba a ser del linaje de Abrahán y de David; entonces trazó la descendencia de Jesús desde el patriarca Abrahán a través del real salmista. Leyó el testimonio de los profetas en cuanto al carácter y la obra del Mesías prometido, y su recepción y trato en la tierra. Luego demostró que todas estas predicciones se habían cumplido en la vida, el ministerio y la muerte de Jesús de Nazaret. Pablo señaló que Cristo había venido a ofrecer la salvación primero a la nación que aguardaba la venida del Mesías como la consumación y gloria de su existencia nacional. 

 Pero esa nación había rechazado a Aquel que le hubiera dado vida, y había escogido otro guía cuyo reino acabaría en la muerte. Se esforzó por presentar a sus oyentes el hecho de que sólo el arrepentimiento podía salvar a la nación de la ruina inminente. Reveló la ignorancia de ésta concerniente al significado de las Escrituras, cuya presunta plena comprensión constituía su principal jactancia y gloria. 

REPRENDIÓ SU MUNDANALIDAD, su amor a la posición social, a los títulos, a la exhibición, y su desmedido egoísmo. 

CON EL PODER DEL ESPÍRITU, PABLO RELATÓ LA HISTORIA DE SU PROPIA MILAGROSA CONVERSIÓN, y de su confianza en las Escrituras del Antiguo Testamento, que se habían cumplido tan plenamente en Jesús de Nazaret. 

Habló Con Solemne Fervor, y sus oyentes no pudieron sino percibir que amaba con todo su corazón al crucificado y resucitado Salvador. Vieron que su mente se concentraba en Cristo, y que toda su vida estaba vinculada con su Señor. 

Tan Impresionantes Fueron Sus Palabras, que solamente aquellos que estaban llenos del más amargo odio contra la religión cristiana pudieron quedar sin conmoverse por ellas. 202 

PERO LOS JUDÍOS DE CORINTO cerraron sus ojos a la evidencia tan claramente presentada por el apóstol, y rehusaron escuchar sus llamamientos. El mismo espíritu que los había inducido a rechazar a Cristo, los llenó de ira y furia contra su siervo, y si Dios no le hubiera protegido especialmente, para que continuase llevando el mensaje evangélico a los gentiles, le habrían ultimado. "Mas contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo, sacudiendo sus vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré a los Gentiles. 

 Y PARTIENDO DE ALLÍ, entró en casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la casa del cual estaba junto a la sinagoga." Silas y Timoteo "vinieron de Macedonia" para ayudar a Pablo, y juntos trabajaron por los gentiles. A los paganos, tanto como a los judíos, Pablo y sus compañeros predicaron a Cristo como el Salvador de la humanidad caída.

EVITANDO RAZONAMIENTOS COMPLICADOS Y REBUSCADOS, los mensajeros de la cruz se espaciaron en los atributos del Creador del mundo, supremo Gobernante del universo. Con corazones rebosantes de amor hacia Dios y su Hijo, invitaron a los paganos a contemplar el infinito sacrificio hecho en favor del hombre. Sabían que si aquellos que habían andado mucho tiempo a tientas en las tinieblas del paganismo pudieran tan sólo ver la luz que irradiaba de la cruz del Calvario, serían atraídos al Redentor. "Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traeré a mí mismo," había declarado el Salvador. (Juan 12:32).

   LOS OBREROS EVANGÉLICOS DE CORINTO comprendían los terribles peligros que amenazaban a las almas de aquellos por quienes trabajaban; y con conciencia de la responsabilidad que descansaba sobre ellos, presentaban la verdad como es en Jesús.

CLARO, SENCILLO Y DECIDIDO ERA SU MENSAJE: sabor de vida para vida, o de muerte para muerte. Y no sólo en sus palabras, sino en su vida diaria, se revelaba el Evangelio. Los ángeles cooperaban con ellos, y la gracia y el poder de Dios se manifestaban en la conversión de muchos. "Crispo, el prepósito de la sinagoga, 203 creyó al Señor con toda su casa; y muchos de los Corintios oyendo creían, y eran bautizados." 

EL ODIO Con Que Los Judíos Habían Considerado Siempre A Los Apóstoles Se Intensificó Ahora.

LA CONVERSIÓN Y EL BAUTISMO DE CRISPO tuvo por efecto exasperar en vez de convencer a estos obstinados oponentes. No podían presentar argumentos que refutasen la predicación de Pablo; y por falta de evidencias tales, recurrieron al engaño y al ataque malicioso. Blasfemaron el Evangelio y el nombre de Jesús. En su ciega ira, no había para ellos palabras demasiado amargas ni ardid demasiado bajo. 

No Podían negar que Cristo había obrado milagros, pero declaraban que los había realizado por el poder de Satanás, y afirmaban osadamente que las maravillosas obras realizadas por Pablo eran hechas por el mismo agente. 

AUNQUE PABLO TUVO CIERTO GRADO DE ÉXITO EN CORINTO, la impiedad que veía y oía en esa corrupta ciudad casi lo descorazonaba. La depravación que presenciaba entre los gentiles, y el desprecio e insulto de los judíos, le causaban gran angustia de espíritu. 

Dudaba de la prudencia de tratar de edificar una iglesia con el material que encontraba allí. Y mientras estaba haciendo planes de dejar la ciudad para ir a un campo más promisorio, y tratando fervientemente de entender su deber, el Señor se le apareció en una visión y le dijo: "No temas, sino habla, y no calles: porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad." Pablo entendió que esto era una orden de permanecer en Corinto y una garantía de que el Señor haría crecer la semilla sembrada. Fortalecido y animado, continuó trabajando allí con celo y perseverancia. 

LOS ESFUERZOS DEL APÓSTOL No Se Limitaban A La Predicación Pública; había muchos que no podrían ser alcanzados de esa manera. Pasaba mucho tiempo en el trabajo de casa en casa, aprovechando el trato del círculo familiar. 

Visitaba a los enfermos y tristes, consolaba a los afligidos y animaba a los oprimidos. En todo lo que decía y hacía, magnificaba el nombre de 204 Jesús. 

Así trabajaba "con flaqueza, y mucho temor y temblor." (1 Cor. 2:3). Temblaba de temor de que su enseñanza llevara el sello humano en lugar del divino. 

"HABLAMOS SABIDURÍA ENTRE PERFECTOS ­DECLARÓ MÁS TARDE PABLO;­ y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen; mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció: porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de gloria: antes, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman. Empero Dios nos lo reveló a nosotros por el Espíritu: porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 

Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. "Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado; lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual." (1 Cor. 2:6-13).

   PABLO COMPRENDÍA QUE SU SUFICIENCIA NO ESTABA EN ÉL, sino en la presencia del Espíritu Santo, cuya misericordiosa influencia llenaba su corazón y ponía todo pensamiento en sujeción a Cristo. Hablando de sí mismo, afirmaba que llevaba "siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestaba en nuestros cuerpos." (2 Cor. 4:10). 

En las enseñanzas del apóstol, Cristo era la figura central. "Vivo­ declaraba, ­no ya yo, mas vive Cristo en mí." (Gál. 2:20). El yo estaba escondido; Cristo era revelado y ensalzado.

 PABLO ERA UN ORADOR ELOCUENTE. Antes de su conversión, había tratado a menudo de impresionar a sus oyentes con los vuelos de la oratoria. Pero ahora puso todo eso a un lado. 205 En lugar de entregarse a descripciones poéticas y cuadros fantásticos que pudieran complacer los sentidos y alimentar la imaginación, pero que no podrían alcanzar la experiencia diaria, Pablo trataba, mediante el uso de un lenguaje sencillo, de introducir en el corazón las verdades de vital importancia. 

 LAS PRESENTACIONES FANTÁSTICAS DE LA VERDAD pueden provocar un éxtasis de sentimiento; pero demasiado a menudo las verdades presentadas de esta manera no proporcionan el alimento necesario para fortalecer al creyente para las batallas de la vida. Las necesidades inmediatas, las pruebas presentes, de las almas que luchan, deberían satisfacerse con instrucción sana y práctica sobre los principios fundamentales del cristianismo. 

LOS ESFUERZOS DE PABLO EN CORINTO NO FUERON ESTÉRILES. Muchos se volvieron del culto de los ídolos para servir al Dios vivo, y una gran iglesia se alistó bajo la bandera de Cristo. Algunos fueron rescatados de entre los gentiles más disipados, y llegaron a ser monumentos de la misericordia de Dios y la eficacia de la sangre de Cristo para limpiar del pecado. 

EL CRECIENTE ÉXITO DE PABLO En La Presentación De Cristo Despertó En Los Judíos Incrédulos Una Oposición Más Resuelta. "Se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y lo llevaron al tribunal" de Galión, entonces procónsul de Acaya. Esperaban que las autoridades, como en ocasiones anteriores, se pusieran de su parte; y en altas y airadas voces expresaron su disgusto contra el apóstol, diciendo: "Este persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley." 

LA RELIGIÓN JUDÍA ESTABA BAJO LA PROTECCIÓN DEL PODER ROMANO; y los acusadores de Pablo pensaban que si podían probar que violaba las leyes de su religión, se lo entregarían probablemente para que lo juzgaran y sentenciaran. Esperaban así lograr su muerte. Pero Galión era hombre íntegro, y se negó a dejarse engañar por los judíos celosos e intrigantes. 

Disgustado por su fanatismo y justicia propia, no quiso hacer lugar a la acusación. Mientras Pablo se preparaba para hablar en defensa propia, Galión le dijo que no era necesario. Entonces 206 dirigiéndose a los airados acusadores, dijo: "Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh Judíos, conforme a derecho yo os tolerara: mas si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas. Y los echó del tribunal." 

TANTO LOS JUDÍOS COMO LOS GRIEGOS Habían Esperado Ansiosamente La Decisión De Galión; y su inmediato despacho del caso, como asunto que no era de interés público, fue para los judíos la señal de retirarse, desconcertados y airados. La decidida actitud del procónsul abrió los ojos a la muchedumbre clamorosa que había estado ayudando a los judíos.

 POR PRIMERA VEZ durante las labores de Pablo en Europa la multitud se puso de su parte; en la presencia del procónsul y sin que él lo impidiera, acosaron violentamente a los principales acusadores del apóstol. "Todos los Griegos tomando a Sóstenes, prepósito de la sinagoga, le herían delante del tribunal: y a Galión nada se le daba de ello." 

ASÍ EL CRISTIANISMO obtuvo una señalada victoria. Pablo se detuvo allí muchos días. Si el apóstol hubiera sido entonces obligado a abandonar a Corinto, los conversos a la fe de Jesús hubieran quedado en situación peligrosa. Los judíos se hubieran esforzado por aprovechar la ventaja lograda hasta el punto de exterminar el cristianismo en esa región. 207

Los Hechos De Los Apóstoles En La Proclamación 
Del Evangelio De Jesucristo. (EGW). MHP

 

martes, 11 de abril de 2023

CAPÍTULO 23. BEREA Y ATENAS.

Basado en Hechos 17:11-34. 
EN BEREA Pablo encontró judíos que estaban dispuestos a investigar las verdades que enseñaba. El informe de Lucas declara de ellos: "Y fueron éstos más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras, si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos; y mujeres Griegas de distinción, y no pocos hombres."

 LA MENTE DE LOS BEREANOS no estaba estrechada por el prejuicio. Estaban dispuestos a investigar la verdad de la doctrina presentada por los apóstoles. Estudiaban la Biblia, no por curiosidad, sino para aprender lo que se había escrito concerniente al Mesías prometido.

INVESTIGABAN DIARIAMENTE los relatos inspirados; y al comparar escritura con escritura, los ángeles celestiales estaban junto a ellos, iluminando sus mentes e impresionando sus corazones. 

DOQUIERA SE PROCLAMAN LAS VERDADES DEL EVANGELIO, aquellos que desean sinceramente hacer lo recto son inducidos a escudriñar diligentemente las Escrituras. 

 SI EN LAS ESCENAS FINALES de la historia terrenal, aquellos a quienes se proclaman las verdades probatorias siguieran el ejemplo de los bereanos, escudriñando diariamente las Escrituras, comparando con la Palabra de Dios los mensajes que se les dan, habría un gran número de leales a los preceptos de la ley de Dios donde ahora hay comparativamente pocos. 

 Pero cuando las verdades impopulares de la Biblia se presentan, muchos se niegan a hacer esta investigación. Aunque no pueden contradecir las claras enseñanzas de las Escrituras, manifiestan, sin embargo, extrema 189 indisposición a estudiar las evidencias ofrecidas. 

 ALGUNOS ARGUYEN que aunque estas doctrinas sean en verdad ciertas, importa poco que ellos acepten o no la nueva luz; y se aferran a fábulas agradables por las cuales el enemigo suele extraviar las almas. Así sus mentes son cegadas por el error y ellos se separan del cielo. 

"Todos Serán Juzgados De Acuerdo Con La Luz Que Se Les Ha Dado". 

 EL SEÑOR ENVÍA SUS EMBAJADORES con un mensaje de salvación, y a aquellos que lo oyen los hará responsables de la manera en que tratan las palabras de sus siervos. Los que buscan sinceramente la verdad harán una investigación cuidadosa, a la luz de la Palabra de Dios, de las doctrinas que se les presentan. 

LOS JUDÍOS INCRÉDULOS DE TESALÓNICA, llenos de celo y odio hacia los apóstoles, y no conformes con haberlos ahuyentado de su ciudad, los siguieron a Berea y despertaron contra ellos las pasiones excitables de la clase inferior. Temiendo que se hiciese violencia a Pablo si permanecía allí, los hermanos le enviaron a Atenas, acompañado por algunos de los bereanos que acababan de aceptar la fe. 

DE CIUDAD EN CIUDAD SUFRÍAN PERSECUCIÓN LOS MAESTROS DE LA VERDAD. Los enemigos de Cristo no podían impedir el progreso del Evangelio; pero sí, lograban dificultar extraordinariamente la obra de los apóstoles. Con todo, frente a la oposición y a los conflictos, Pablo avanzaba firmemente, determinado a realizar el propósito de Dios como se le había revelado en la visión de Jerusalén: "Ve, porque yo te tengo que enviarte lejos a los Gentiles." (Hech. 22:21).

 LA APRESURADA PARTIDA DE PABLO DE BEREA le privó de la oportunidad que pensaba tener de visitar a los hermanos de Tesalónica. Al llegar a Atenas, el apóstol envió de vuelta a algunos de los hermanos bereanos para que les dijeran a Silas y Timoteo que se reuniesen con él inmediatamente. Timoteo había ido a Berea antes que Pablo partiera, y había quedado con Silas para 190 continuar la obra tan bien comenzada allí, y para instruir a los nuevos conversos en los principios de la fe. 

EN ATENAS

LA CIUDAD DE ATENAS ERA LA METRÓPOLI DEL PAGANISMO. Allí Pablo no se encontró con un populacho ignorante y crédulo como en Listra, sino con gente famosa por su inteligencia y cultura. Por doquiera se veían estatuas de sus dioses y de los héroes deificados de la historia y la poesía, mientras magníficas esculturas y pinturas representaban la gloria nacional y el culto popular de las deidades paganas.

 LOS SENTIDOS DE LA GENTE SE EXTASIABAN CON LA BELLEZA Y EL ESPLENDOR DEL ARTE. Por doquiera los santuarios y templos, que representaban gastos incalculables, levantaban sus macizas formas. Las victorias de las armas y los hechos de hombres célebres eran conmemorados mediante esculturas, altares e inscripciones. Todo esto convertía a Atenas en una vasta galería de arte. 

CUANDO PABLO VIO LA HERMOSURA Y GRANDEZA QUE LO RODEABAN, Y La Ciudad Enteramente Entregada A La Idolatría, Su Espíritu Se Llenó De Celo Por Dios, a quien veía deshonrado por todas partes; y su corazón se llenó de compasión por la gente de Atenas, que, no obstante, su cultura intelectual, no conocía al Dios verdadero. 

El apóstol no se engañaba por lo que veía en ese centro del saber. Su naturaleza espiritual estaba tan despierta a los atractivos de las cosas celestiales, que el gozo y la gloria de las riquezas que no perecerán nunca, invalidaban a sus ojos la pompa y el esplendor que lo rodeaban. Al ver la magnificencia de Atenas, comprendía su poder seductor para los amantes del arte y de la ciencia, y quedó profundamente impresionada su mente por la importancia de la obra que tenía por delante.

EN ESTA GRAN CIUDAD, donde no se adoraba a Dios, Pablo se sentía oprimido por un sentimiento de soledad; y anhelaba la simpatía y la ayuda de sus colaboradores. 

En cuanto se refería a la amistad humana, se sentía completamente solo. Lo expresa en su Epístola a los Tesalonicenses al decir: "Acordamos quedarnos solos en Atenas." (1Tes. 3:1). Delante de él 191 se presentaban obstáculos que parecían insuperables, haciendo casi desesperada para él la tentativa de alcanzar los corazones de la gente. Mientras esperaba a Silas y Timoteo, Pablo no estaba ocioso. "Disputaba en la sinagoga con los Judíos y religiosos; y en la plaza cada día con los que le ocurrían." Pero su principal labor era proclamar las nuevas de la salvación a aquellos que no tenían un concepto claro de Dios y de su propósito en favor de la especie caída. 

 El apóstol había de encontrarse pronto con el paganismo en su forma más sutil y seductora. 

LOS GRANDES HOMBRES DE ATENAS no tardaron en enterarse de la presencia en su ciudad de un maestro singular, que estaba presentando a las gentes doctrinas nuevas y extrañas. Algunos de esos hombres buscaron a Pablo, y entablaron conversación con él. Pronto una multitud de oyentes se reunió en torno de ellos.

ALGUNOS estaban listos para ridiculizar al apóstol como a uno muy inferior a ellos tanto social como intelectualmente, y ésos dijeron con mofa: "¿Qué quiere decir este palabrero?"

 OTROS, "porque les predicaba a Jesús y la resurrección," dijeron: "Parece que es predicador de nuevos dioses." Entre aquellos que se encontraron con Pablo en la plaza, había "algunos filósofos de los Epicúreos y de los Estoicos;" pero éstos, y todos los demás que trataron con él, vieron pronto que tenía un caudal de conocimiento aun mayor que el de ellos. Sus facultades intelectuales imponían el respeto de los letrados; mientras su fervor, su lógico razonamiento y el poder de su oratoria llamaban la atención de todo su auditorio.  

SUS OYENTES Reconocieron El Hecho De Que No Era Un Novicio, sino un hombre capaz de hacer frente a todas las clases de argumentos convincentes en defensa de la doctrina que enseñaba. Así el apóstol permaneció impávido, haciendo frente a sus opositores en su propio terreno, haciendo frente a la lógica con la lógica, a la filosofía con la filosofía, a la elocuencia con la elocuencia. 

SUS OPONENTES PAGANOS le llamaron la atención a la suerte de Sócrates, quien, por haber predicado dioses extraños, había 192 sido condenado a muerte; y aconsejaron a Pablo que no arriesgara su vida de la misma manera. 
 Pero los discursos del apóstol cautivaron la atención del pueblo, y su sabiduría sin afectación les imponía respeto y admiración.

NO FUE REDUCIDO AL SILENCIO Por La Ciencia O La Ironía De Los Filósofos; convencidos de que estaba resuelto a cumplir su cometido entre ellos y, bajo cualquier riesgo, dar su mensaje, decidieron darle una justa audiencia. De consiguiente, lo condujeron al Aerópago. Este era uno de los puntos más sagrados de toda Atenas, y sus recuerdos y asociaciones inducían a considerarlo con supersticiosa reverencia que, en la mente de algunos, se convertía en terror. 
 Era en este lugar donde los asuntos relacionados con la religión eran a menudo considerados cuidadosamente por hombres que actuaban como jueces finales en todo lo de mayor importancia moral, tanto como en asuntos civiles. Aquí, lejos del ruido y la bulla de las atestadas vías públicas, del tumulto de la promiscua discusión, el apóstol podría ser oído sin interrupción. 

SE REUNIERON en derredor de él poetas, artistas y filósofos­ los doctos y sabios de Atenas, ­quienes se dirigieron así a él: "¿Podremos saber qué sea esta nueva doctrina que dices? Porque pones en nuestros oídos unas nuevas cosas: queremos pues saber qué quiere ser esto."

En esta hora de solemne responsabilidad, el apóstol estaba sereno y dueño de sí. Su corazón estaba cargado con un mensaje importante, y las palabras que brotaron de sus labios convencieron a sus oyentes de que no era un ocioso palabrero.

"VARONES ATENIENSES ­DIJO­ en todo os veo como más supersticiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Aquel pues, que vosotros honráis sin conocerle, a éste os anuncio yo." Con toda su inteligencia y conocimiento general, no conocían al Dios que había creado el universo. Sin embargo, algunos de ellos deseaban tener mayor luz. Los tales buscaban el Infinito. 193

CON LA MANO EXTENDIDA HACIA EL TEMPLO CUAJADO DE ÍDOLOS, Pablo derramó la carga de su alma y expuso la falacia de la religión de los atenienses. Sus más sabios oyentes estaban asombrados al escuchar su razonamiento. Demostró que estaba familiarizado con sus obras de arte, su literatura y su religión. Señalando sus estatuas e ídolos, declaró que Dios no podía ser asemejado con formas de invención humana. Esas imágenes esculpidas no podían, en el sentido más débil, representar la gloria de Jehová. Les recordó que las imágenes no tenían vida, sino que eran manejadas por el poder humano. Se movían solamente cuando las manos del hombre las movían; por lo tanto, los que las adoraban eran en todo sentido superiores a los objetos de adoración. 

PABLO DIRIGIÓ LA MENTE DE SUS IDÓLATRAS OYENTES más allá de los límites de su falsa religión a un verdadero concepto de la Deidad, que habían titulado: "Dios no conocido." Este Ser, a quien ahora les declaraba, no dependía del hombre, ni necesitaba que las manos humanas añadiesen nada a su poder y gloria. La gente se llenó de admiración por el fervor de Pablo y su lógica exposición de los atributos del Dios verdadero: su poder creador y la existencia de su providencia predominante. 

 CON ARDIENTE Y FÉRVIDA ELOCUENCIA, EL APÓSTOL DECLARÓ: "El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, éste, como sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos, ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo; pues él da a todos vida, y respiración, y todas las cosas." Los cielos no eran bastante grandes para contener a Dios, cuánto menos los templos hechos por manos humanas. 

EN AQUELLA ÉPOCA DE CASTAS, cuando a menudo no se reconocían los derechos de los hombres, Pablo presentó la gran verdad de la fraternidad humana, declarando que Dios "de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra." A la vista de Dios, todos son iguales. Cada ser humano debe suprema lealtad al Creador. 

LUEGO EL APÓSTOL MOSTRÓ cómo, a través de todo el trato de Dios 194 con el hombre, su propósito de misericordia y gracia corre como un hilo de oro. El "les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de la habitación de ellos; para que buscasen a Dios, si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque cierto no está lejos de cada uno de nosotros." Señalando a los nobles exponentes de la humanidad que le rodeaban, con palabras tomadas de un poeta suyo pintó al Dios infinito como a un Padre cuyos hijos eran. "En él vivimos, y nos movemos, y somos ­declaró;­ como también algunos de vuestros poetas dijeron: Porque linaje de éste somos también. Siendo pues linaje de Dios, no hemos de estimar la Divinidad ser semejante a oro, o a plata, o a piedra, escultura de artificio o de imaginación de hombres. "Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia a todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan."

EN LOS SIGLOS DE OBSCURIDAD QUE HABÍAN PRECEDIDO AL ADVENIMIENTO DE CRISTO, el Gobernante divino había pasado por alto la idolatría de los paganos; pero ahora, mediante su Hijo, había enviado a los hombres la luz de la verdad; y esperaba que todos se arrepintieran para salvación, no solamente los pobres y humildes, sino también los orgullosos filósofos y príncipes de la tierra. "Por cuanto ha establecido un día, en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón al cual determinó; dando fe a todos con haberle levantado de los muertos." 

AL HABLAR PABLO DE LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS, "unos se burlaban, y otros decían: Te oiremos acerca de esto otra vez." ASÍ TERMINARON las labores del apóstol en Atenas, el centro de la cultura pagana; porque los atenienses, aferrándose insistentemente a su idolatría, se apartaron de la luz de la religión verdadera. 

Cuando Un Pueblo Está Plenamente Satisfecho Con Sus Propias Realizaciones, Poco Puede Esperarse De Él. 

 Aunque se vanagloriaban de su saber y refinamiento, los atenienses se estaban corrompiendo cada vez más, y contentándose cada vez más con los vagos misterios de la idolatría. 195 Entre los que escucharon las palabras de Pablo había algunos en cuyas mentes produjeron convicción las verdades presentadas; pero no quisieron humillarse para reconocer a Dios y aceptar el plan de la salvación.

"NINGUNA ELOCUENCIA DE PALABRAS, ni fuerza de argumentos, puede convertir al pecador. Sólo el poder de Dios puede aplicar la verdad al corazón. El que se aparta persistentemente de este poder no puede ser alcanzado".  

LOS GRIEGOS BUSCABAN SABIDURÍA; sin embargo, el mensaje de la cruz era locura para ellos porque estimaban su propia sabiduría más que la que viene de lo alto. 

EN SU ORGULLO DE INTELECTUAL Y Humana Sabiduría Puede Hallarse La Razón Por La Cual El Mensaje Evangélico Tuvo Comparativamente Poco Éxito Entre Los Atenienses.

LOS SABIOS SEGÚN EL MUNDO que acudan a Cristo como pobres y perdidos pecadores, llegarán a ser sabios para salvación; pero aquellos que acudan como hombres distinguidos, enalteciendo su propia sabiduría, no recibirán la luz y conocimiento que sólo él puede dar. 

ASÍ AFRONTÓ PABLO EL PAGANISMO DE SUS DÍAS. Sus labores en Atenas no fueron totalmente inútiles. Dionisio, uno de los ciudadanos más eminentes, y algunos otros, aceptaron el mensaje evangélico, y se unieron plenamente con los creyentes. 
 LA INSPIRACIÓN nos ha dado esta vislumbre de la vida de los atenienses, que, con todo su conocimiento, refinamiento y arte, estaban sin embargo sumidos en el vicio, para que pudiera verse cómo Dios, mediante su siervo, reprendió la idolatría y los pecados de un pueblo orgulloso y confiado en sí mismo.

 LAS PALABRAS DEL APÓSTOL y la descripción de su actitud y del ambiente que lo rodeaba, como los traza la pluma inspirada, habían de transmitirse a todas las generaciones venideras como testimonio de su firme confianza, su valor en la soledad y adversidad, así como de la victoria ganada en favor del cristianismo en el mismo corazón del paganismo. 

LAS PALABRAS DE PABLO CONTIENEN UN TESORO DE CONOCIMIENTO PARA LA IGLESIA. Estaba en una posición desde donde hubiera 196 podido fácilmente decir algo que irritara a sus orgullosos oyentes y lo metiera en dificultad. Si su discurso hubiera sido un ataque directo contra sus dioses y los grandes hombres de la ciudad, hubiera estado expuesto a sufrir la suerte de Sócrates. Pero con un tacto nacido del amor divino, apartó cuidadosamente sus mentes de las deidades paganas, y les reveló el Dios verdadero, que era desconocido para ellos. 

HOY DÍA LAS VERDADES DE LAS ESCRITURAS deben presentarse a los grandes del mundo, a fin de que puedan escoger entre obedecer a la ley de Dios y servir al príncipe del mal. Dios les presenta la verdad eterna, la verdad que los hará sabios para la salvación; pero no los obliga a aceptarla. 

SI SE APARTAN DE ELLA, Los Abandona A Sus Propios Medios, Para Que Se Llenen Con Los Frutos De Sus Propias Obras.

"Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; más a los que se salvan, es a saber, a nosotros, es potencia de Dios. Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé la inteligencia de los entendidos." "Antes lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es." (1 Cor. 1:18,19,27,28). 

MUCHOS DE LOS MAYORES ERUDITOS Y ESTADISTAS, los más eminentes hombres del mundo, se apartarán en estos últimos días de la luz, porque el mundo con toda su sabiduría no conoce a Dios. No obstante, los siervos de Dios han de aprovechar toda oportunidad para comunicar la verdad a estos hombres. Algunos reconocerán su ignorancia de las cosas divinas y ocuparán un lugar como humildes aprendices a los pies de Jesús, el gran Maestro. 

EN TODO ESFUERZO POR ALCANZAR A LAS CLASES ALTAS, el obrero de Dios necesita fe firme. Las apariencias pueden ser desalentadoras; pero en la hora más obscura se recibe luz de lo alto. La fuerza de los que aman y sirven a Dios se renovará día tras día. El entendimiento del Infinito se coloca a su servicio, de modo que al realizarse sus propósitos no yerren. Mantengan 197 firme estos obreros el principio de su confianza hasta el fin, recordando que la luz de la verdad de Dios ha de brillar en medio de las tinieblas que envuelven nuestro mundo. 

NO DEBE HABER DESALIENTO EN RELACIÓN CON EL SERVICIO DE DIOS. La fe de los obreros consagrados ha de soportar todas las pruebas a que tenga que hacer frente. Dios puede y quiere conceder a sus siervos toda la fuerza que necesitan, y darles la sabiduría que sus variadas necesidades demanden. El hará más que cumplir las más altas expectaciones de los que confían en él. 
Los Hechos De Los Apóstoles En La Proclamación Del Evangelio De Jesucristo. (EGW). MHP